jueves, 21 de agosto de 2014

EL TIEMPO CURA.

Ni medicinas, ni remedios caseros, ni consejos de abuela que saben de todo. El mal de amores solo lo cura el tiempo. El tiempo que depende del grado de enamoramiento, de la persona que lo sufre, de muchos factores que ayudan o perjudican la recuperación.
El mal de amores no es un mal cualquiera. Tiene su aspecto psicológico (depresión, ansiedad,...), su aspecto digestivo (pierdes el apetito, dolores de estómago,...) su lado psicomotriz (te sientes sin fuerza, sin ganas, apenas puedes moverte y cuando lo haces te cuesta una barbaridad) y sobre todo afecta al sistema cardíaco, ese corazón que palpita triste, casi por inercia, como péndulo de reloj sin pilas que poco a poco va acortando su trayectoria hasta convertir su vaiven en un espasmo antes de quedarse immóbil. Y poco a poco el tiempo va haciendo su lento pero eficaz trabajo de recuperación. Comienza por inyectar primero aceptación, después resignación y finalmente positivismo. Esa mezcla recupera bastante el decaimiento psicológico y se empiezan a ver los primeros síntomas de mejora, se cambian lágrimas por medias sonrisas. Con un poco más de tiempo y habiendo mejorado el aspecto psicológico, el  tiempo actua de nuevo reforzando el tratamiento con dosis de energía, pastillas de autoestima, y ungüento de curiosidad. Así poco a poco, el aparato locomotor se despereza, sientes ganas de volver a cuidarte físicamente, de estar en forma, de experimentar cosas nuevas, de volver a soñar y pelear por los sueños.
Y mejorando hasta el momento, las demás dolencias van sanando casi solas. Te vuelve el apetito, ya no sientes mal de estómago, incluso cambias hábitos alimentarios para mejorar tu estado. La última fase de curación siempre es la más compleja, puesto que si hasta ahora había sido medianamente fácil que el tiempo sanara, todos los progresos podrían arruinarse si en ésta última fase no se conseguía el objetivo. Intentar convencer al corazón que nosotros somos capaces de controlarlo. Que deje de pinchar cual clavada de navaja cada vez que nos asalta un recuerdo que intentamos borrar con rápidez de nuestra memoria pero que el corazón lo recupera una y otra vez como una diapositiva. Conseguir que el corazón deje de latir con ese ritmo cansino cada vez que el resto de mi cuerpo responde ante estímulos de una mujer de la que me podría enamorar. En esos momentos, el corazón se pone una venda en los ojos, palpita pausado, y manda mensajes al celebro para que compare, para que recuerde lo anterior desmejorando lo nuevo.
Y os preguntaréis, ¿Como puede el tiempo curar a ese tocado y hundido corazón?
Pues sencillamente haciendo lo mejor sabe hacer, dejar pasar el tiempo. Aún a riesgo que nuevas decepciones acaben con el proceso de sanación, el tiempo va contando segundos, minutos, horas y días. Y llega el momento en que el corazón deja de taparse los ojos para ver ya que apenas recuerda lo que no ve, deja de mostrarse apático y escucha los mensajes de ánimo que le lanza el resto del cuerpo, vuelve a latir con la intensidad suficiente para vivir. Para vivir viviendo. Para vivir queriendo. Para vivir volviendo a amar.

CANCIÓN DEL DÍA: "19 días y 500 noches" de Joaquín Sabina.


domingo, 17 de agosto de 2014

¿ERES FELIZ?

No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo, ni si quiera yo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo, y punto. ¿Sabes?, la gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos.” ...

Y fue en aquella ocasión en la que empecé a pensar en Thomas Jefferson escribiendo la Declaración de la Independencia, en aquel apartado que hablaba acerca de la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Y pensé en cómo supo poner la palabra “buscar” ahí en medio, como si nadie realmente pudiera alcanzar la felicidad. ¿Significa que la felicidad es algo que estamos destinados a buscar, pero que nunca encontraremos?

Soy padre y tengo hijos. He escuchado cientos de veces la frase: "Cuando seas padre comeras huevos". Nadie me enseñó a ser padre. Me enseñaron a ser hijo. Que las vidas de unas personitas pequeñas dependan de tí es mucha responsabilidad. Responsabilidad que no bien asumida y comprendida puede llevar a cabo la autodestrucción de unas vidas que nacieron inocentes. La lucha diaria, el ensayo y error, la rectificación, el pedir perdón, el darlo todo, el intentar ser ejemplo para que no sean como tú sino incluso mejor, en buscar no sólo tu propia felicidad sino la de tus hijos... "porque si tu eres feliz, yo soy feliz y eso está muy bien"

CANCIÓN DEL DÍA: "SEÑOR NO MUEVAS ESA MONTAÑA" de la película En busca de la felicidad. Cuando no nos queda nadie a quien acudir siempre queda la fe. 


sábado, 16 de agosto de 2014

FANTASIAS ANIMADAS PRESENTAN...

Salió de la ducha casi sin secar, con la toalla envuelta sobre la cintura. El torso al desnudo, húmedo. Las últimas gotas recorrían su pectoral musculado y le bajaban por sus abdominales hasta el ombligo donde se perdía y volvía a surgir como el Guadiana, para acabar mojando el borde de la toalla.
Mi amiga y yo no pudimos seguir concentradas en nuestra conversación mientras lavábamos los útiles de la comida en el fregadero del cámping. El chico, que podría ser perfectamente portada de revista de modelos, se dirigió hacia nuestro lado y se plantó ante un espejo a escasos 2 metros.Curioso, pero en ese momento no escuchaba ni la respiración de mi amiga Ana. Ni tan siquiera la mía. Sólo percibía el sonido del roce de sus manos contra sus mejillas mientras se aplicaba una loción. De repente, una mirada se cruzó. Más bien una mirada se cruzó con dos. Después una sonrisa y un leve movimiento de cabeza como indicando las duchas. Ana, que siempre ha sido más espabilada que yo, lo captó enseguida, y dejando platos, vasos y cubiertos a remojo, se dirigió rauda hacia la ducha más alejada mientras no dejaba de sonreir y se iba quitando el top, mostrando al guapo desconocido su desnuda espalda.
El chico me miró y volvió a sonreir. Acto seguido andó los mismos pasos que Ana, perdiéndose en el interior de la ducha desde donde ya salia una nube de vaho. Me costó reaccionar unos instantes y para cuando llegué a la puerta de la ducha y abrí, Ana se encontraba apoyando su espalda contra el pecho de él y    gemía sin parar. El porqué de los gemidos lo supe en cuanto vi que la mano de él recorría con suavidad la entrepierna de Ana. Yo aún vestida y con la puerta abierta tuve la sensación de haber llegado tarde. Pero de repente, él me miró, me tendió la mano y me hizo pasar cerrando la puerta tras de mí. Todo lo que sucedió a continuación lo tengo en mi memoria como en fotogramas. Mi camiseta mojada por el agua de la ducha cayó al suelo sin recordar quien me la había quitado, dos manos desabrochaban el botón de mis shorts y lo deslizaban al mismo tiempo que mi tanga hasta los tobillos. Ana estaba desnuda y se arrodillo para besar el erecto pene de él, mientras él ocupaba sus manos en darme placer, llegando con sus dedos hasta el interior de mi gozo, provocándome unas sacudidas en las caderas que me hacían cerrar los ojos y dejarme llevar. Después de rozarnos, tocarnos, besarnos, acariciarnos, los tres, Ana me giró poniéndome de espaldas a ellos y me abrió las piernas mientras me introducía dos dedos con suavidad en mi húmedo tesoro. En unos instantes, los dedos salían y entrabam con facilidad, dando paso a algo que noté más grueso y largo que los propios dedos. Y me dí cuenta que él agitaba sus caderas contra las mías, con ritmo, marcando cada golpe, cada embestida. Ana de mientras me besaba y jugeteaba con los pezones, a ratos, me estimulaba el clítoris y a ratos se arrodillaba y volvía a poner aún más erecto el pene con una buena chupada.
Cambiamos de posición, intercambiamos papeles, a veces era yo la que recibía y otras la que estimulaba, pero siempre todo muy natural. No puedo asegurar cuanto tiempo pasamos bajo la ducha, pero si puedo recordar que no hubieron palabras, sólo gemidos. Y como todo lo bueno, llegó a su fin, sin cruzar miradas, sin cruzar palabras, con las piernas aún temblando y esa sensación que te deja unos buenos orgasmos. Ana y yo salimos de la ducha, con la ropa puesta pero mojadas, por fuera y por dentro, absortas como en un sueño, y tal fue de excitante nuestra experiencia que decidimos que todos los días que pasáramos en el camping, Ana y yo nos encargaríamos de lavar los platos sin rechistar.

jueves, 14 de agosto de 2014

SI TU ME DICES VEN...

La goma se rompió de tanto estirar. Se dió de sí. No aguantó tanta presión. Y eso que yo ponía de mi parte, intentando relajar la tensión, aprovechando cada momento de tregua para disminuir la distancia que nos separaba, acercándome más a tí viendo la goma colgar entre los dos, reposada, arqueada y descansada. Y cada vez que la veía así me alegraba y soñaba en que llegara un día que no nos hiciera falta la goma. No más tira y afloja. No más preocupaciones por romper el lazo, lo único a lo que nos aferrábamos sin tan siquiera saber que esa goma no era amor, por lo tanto, no iba a funcionar. Estaba escrito en letras mayúsculas y aún así éramos incapaces de leerlo en nuestros ojos, de verlo en nuestras almas, de sentirlo en nuestro corazón. Y seguíamos estirando cada uno para un lado, la mayoría de veces. Hasta que sucedió lo que todos veían y nosotros negábamos. Se nos rompió el amor de tanto usarlo. Se corto el lazo que nos unía. Se desgató la goma que tantas veces nos había vuelto a unir. Y ahora... ahora no hay motivos para atarme de nuevo, para volver a cojer goma ni unirme con lazo, ni amar... hasta que mi corazón vuelva a cegarme y vuelva a improvisar. 

CANCIÓN DEL DÍA: "Viviendo deprisa" de Alejandro Sanz.

lunes, 11 de agosto de 2014

MIRAR PARA VER SOLO LO QUE INTERESA

Ayer leí un tweet  que hablaba del ébola. En realidad se refería al ébola pero como comparación de alarma social. Y no es que sea un problema banal. La enfermedad mortífera y contagiosa es ya considerada por la OMS una epidemia en África Occidental y la cataloga como una "urgencia de salud pública de interés internacional (PHEIC)". Estas declaraciones se hacen públicas después de conocer que la cifra de afectados asciende a más de 1700, con una mortalidad de 1000 personas desde el mes de marzo. Alarmante. Coincido en la preocupación internacional. 
Pero el tweet en cuestión iba más allá. Más allá de cifras, de intervenciones en cumbres, de decisiones de organizaciones globales, de prohibiciones o restricciones en desplazamientos de/desde la zona afectada, de planes de evacuación y repatriación,... Más allá de esta terrible cepa de ébola que puede llegar a alcanzar un índice de mortalidad del 90%. 
Hacía referencia a la desigualdad de miras entre la alarmante situación que puede descontrolarse y llegar a expanderse por los mismos paises que debaten medidas en cumbres de alto estado y la poca visibilidad de problemas incluso peores que, desde mucho antes, se han cobrado más vidas que la propia enfermedad.
La hambruna, el desarrollo humano, la mortalidad infantil, la esperanza de vida, la tasa de alfabetización, la falta de productos de primera necesidad, población sin saneamiento básico,... problemas que llevan a la población a un estado de mortalidad casi anunciada, con un promedio de vida máximo de 60 años, con un índice de desnutrición infantil del 46%, con una tasa de alfabetización del 58%, una población en la que 8 de cada 10 no dispone de acceso a agua potable, ni a saneamiento básico, ni a productos de primera necesidad. Una población que ocupa el puesto 162 de 169 en estadística de desarrollo humano. Una población en la que mueren 146 niños de cada 1000 antes de los 5 años.
Y nos alarmamos y protegemos con cuidado exhaustivo de no ver una epidemia en nuestro mundo civilizado. Y nos alarmamos cuando vemos que por un ciudadano voluntarioso de nuestro país ha contraido la enfermedad intentando ayudar a solucionar los problemas de transfondo. Y nos alarmamos cuando piden a los estados mayores de los países en cabeza mundial que hagan todo lo posible para controlar la situación de emergencia médica. 
Pero que poco nos alarmamos cuando vemos un chiquillo con la tripa hinchada como un globo y no precisamente de comer. O a aquel que las costillas se marcan como anillos en un dedo. O cuando vemos la nutrición básica de esa triste población que no sería plato estrella en ninguno de los restaurantes a los que de vez en cuando acudimos para despejar nuestra atareada y estresada vida. O cuando conocemos que hay gente que la única ducha que pueden darse es la de la lluvia, eso sí, a la lluvia no le pidas jabón.

Y es triste pensar que las soluciones a las emergencias se disponen cuando la emergencia está a punto de tocar la puerta de tu casa, y que los problemas de los vecinos, son eso, sus problemas, que no cambiaran el curso diario de nuestra "complicada" vida. Y que ver las noticias se ha convertido en un acto de compasión que te remueve el manjar que se va alojando en tu estómago mientras engulles. Y pensar "que lástima" y "pobrecitos" en vez de "que mal repartido está el mundo".
Por eso, justamente por eso, el mundo es el fiel reflejo de lo que somos. Seres individuales, egoistas, narcisistas e hipócritas que pensamos en la igualdad global mientras nos cascamos una botella de buen vino o nos pagamos unas vacaciones "todo incluido" en algún paraiso rico. 
Dicho esto, por mí, esa persona que se da cuenta que no es tan realista como piensa, me enorgullezco de que, como en toda regla, haya excepciones, de que por cada 1000 descerebrados como yo exista un alma de ángel en cuerpo de persona que da su vida por los demás, en el centro del huracán. Y bajo mi prima visual que a veces se torna colorido o desfigura su imagen, sólo pido a quien sea que quiera escuchar que si no podemos ayudar a Liberia, Nigeria, Sri Lanka y muchos otros paises que se encuentran en esa situación, que por lo menos ayudemos a los que tenemos al lado, a los más cercanos, al que nos cruzamos cada día y vemos sufrir mientras apartamos la vista. Y el ángel que generemos con esa acción multiplique los efectos en cadena, ayuda por ayuda por ayuda,... hasta llegar al mejor de los sueños en el que todos nos podamos ayudar en un mundo mejor, en un mundo más .... igual.

CANCIÓN DEL DÍA: "Himno de la Alegría" de Nino Bravo.


sábado, 9 de agosto de 2014

DEMASIADOS PORQUÉS CANSAN

¿Por qué has hecho...? ¿Por qué no has ido...? ¿Por qué eres tan...? por qué, por qué, por qué... llega un momento en que mandas los porqués a la mierda. vivir justificando cada uno de tus actos es cansino. Dar mil y una explicaciones sobre los que haces o deshaces. Tratar de convencer a alguien que no entiende cómo eres, cómo piensas, cual es tu caracter. Y todo para nada, porque al final, la conclusión es la misma. Muchos de los porqués no se entienden. Sólo tú ves la lógica, tu lógica, a los porqués. Pero los demás verán tus porqués como un ejercicio de evaluación moral. ¿Y que pasa si ignoras todos los porqués?, tus razones tendrás, pero pasaras a ser un incomprendido, con desidia por afrontar las situaciones de la vida. Un complacido cuerpo andante que carece de fuerza interior para resolver hasta el más mínimo problema, la más absurda situación. Y llegados a este punto, no me corresponde a mi juzgar los porqués de los demás, pero si me corresponde preguntarme los míos para darme yo mismo mis propias respuestas, unas veces válidas, otras erróneas. Pero siempre mías. Aceptando la responsabilidad de las decisiones, de las reacciones a mis actos, de lo bueno y lo malo de tener personalidad propia, ni mejor ni peor que la de cualquiera, pero mía propia. Entender que es imposible evitar ser juzgado, criticado o alabado, que estes en boca de todos o en recuerdo de nadie, pero asumiendo que a todo lo que yo de pie, tambien daré mi corazón, mi alma y mi mejilla por si me equivoco. Para todo lo demás, los porqués de otros, ya se ocupará alguien de evaluarlos, que bastante tengo yo con los míos....

CANCIÓN DEL DÍA: " Porque" de Manuel Carrasco.

"porque se abren de para en par las puertas del paraíso"



jueves, 7 de agosto de 2014

COMO ARENA ENTRE LAS MANOS

Poco a poco, sin poder remediarlo. Te vas, te alejas, te escurres entre mis manos. Por más que quiero cerrar espacios, por mas que quiero tenerte a mi lado. Sin un adiós precipitado, poco a poco, como arena entre mis manos. Y yo lo veo, lo siento, y no puedo remediarlo. Sin prisa, dejando tu huella, recordándome con tu aroma, que cada vez percibo más lejos. Que te marchas, que me dejas, que vuelves a donde partiste. Que por mucho que yo quiera retenerte no lo consigo, y continua tu cascada como arena entre mis manos. Arena fina que me recuerda lo frágiles que un día fuimos, que juntos endurecimos con la sal y con la brisa, pegando codo con codo, un grano tuyo, un grano mío, formando una pequeña playa donde un día nos perdimos. Y ahora te vas, te alejas, te escurres entre mis manos. La playa quedó sucia, llena de algas y residuos, de malas sensaciones que otrora fueron recuerdos que construimos. Ya no se ven castillos, ni corazones, ni nombres escritos, la marea barrió todo, llevándote consigo. Y por mucho que yo lo intente, no puedo frenar el destino, no puedo poner puertas al cielo ni memoria en el olvido, sólo puedo seguir viendo tu marcha, cansino, asumiendo poco a poco que no existe cubo ni castillo que la arena que se cuela, entre mis dedos, dure la eternidad, dure muchos siglos. Tanto tiempo incluso, como un reloj de arena infinito, mientras tu recuerdo evoco, entre lágrimas que se funden en el raudal de vida que se escapa, como arena entre mis manos.

CANCIÓN DEL DÍA: "AHORA TÚ" - MALÚ.
PELÍCULA DEL DÍA: "ROMEO Y JULIETA" versión del año 1996 del director Baz Luhrmann, intérpretes: Leonardo Dicaprio y Claire Danes.


lunes, 4 de agosto de 2014

UN AMOR VERDADERO

Había conocido el amor
perdido en algún rincón,
fugaz encuentro de frenesí
que nunca me dejo buen gusto.
Satisfacía mi calor 
Pero no mi corazón
Safari en busca de carmesí 
Con mas ansia que susto
Amores que pasaban 
Amores que no amaba
Pasiones que no duraban
Sentimientos que mataba
Reprimiendo mi destino
Dando rienda al instinto
Hasta cruzarme en tu camino
Entonces todo fue distinto
Ya no amaba como antes
Ya no cazaba momentos
Solo quería instantes
Con la princesa de mi cuento
Cuento que quería hacer historia
Historia que deseaba interminable
Y guardarlo todo en mi memoria
Para un día, antes impensable,
Decirte mirando tus ojos
Que no he querido antes
Ni he querido igual
Que solo los amantes
Saben lo que es amar.

CANCIÓN DE DÍA: Donde, de Pablo López.


sábado, 2 de agosto de 2014

ESTA NOCHE ES LA NOCHE QUE HAREMOS QUE SUCEDA.

Corría el año 1982. Yo no era más que un renacuajo de 6 años al que sus padres habían educado a la antigua usanza. Por aquel entonces, año del mundial de Naranjito, las clases medias se modernizaban con los nuevos modelos de televisores en color.
En las radios sonaban constantemente los números 1 de la época, Paul McCartney con "Ebony and Ivory" en el panorama internacional, y el Puma, Miguel Rios, Rocio Jurado, Mocedades, o los míticos rockeros Baron Rojo lo hacían a nivel nacional. Recuerdo  que por aquel entonces las series infantiles más de moda eran Comando G, Los tres Mosqueperros, Willy Fog y las reposiciones de Heidi, Marco y Mazinguer Z. Y como niño que yo era, inquieto y con todas las curiosidades del mundo, recuerdo que un buen día de ese año, reunidos familiares y amigos en un guateque de época, los adultos se volvieron como locos moviendo las caderas con una canción que yo escuchaba por primera vez y cuyo ritmo (digo ritmo porque la letra en ingles dudo que alguien la entendiera en aquella época) invitaba a bailar, moverse sensualmente y perder la vergüenza. Años después esa misma canción me ha acompañado en buenos momentos de celebraciones, fiestas y bailes con la corbata por cinta de pelo, camisa abierta y cero sentido del ridículo. Y hoy al levantarme, como evocando mis recuerdos, ha sonado en el despertador de la radio. Y siendo tal día como hoy viernes 1 de agosto de 2014, comienzo de vacaciones para muchos, periodo estival de fiestas y guateques en pueblos, puertas de un fin de semana que promete y sobretodo, habiendo adquirido más nociones del idioma para entender su letra, la comparto con vosotros y os invito a que todos nos excitemos y lo pasemos lo mejor posible.... que la vida son dos días.

CANCION DEL DÍA: "I'm so excited" de The Pointer Sisters.


jueves, 31 de julio de 2014

VOMITAR SENTIMIENTOS QUE INSPIRAN.

Ponerse delante de un folio o una pantalla en blanco y empezar a escribir sin haber pensado nada antes. Inspiración. Un rayo fugaz que ilumina el interior de tu cabeza y hace palpitar más rápido el corazón para llevar la sangre por las venas y hacer que comiencen tus dedos a moverse sobre el teclado o trazar palabras con un lápiz. Esa inspiración momentánea que te muestra palabras, ideas a carrerilla, sin darte tiempo a mirar tan si quiera la ortografía, el sentido de la oración o el motivo del discurso. Una inspiración que aún no siendo divina, obra como por arte milagrosa plasmar algo sin haberlo casi ni pensado. Y después de vomitar todo cuanto te ha venido por esa inspiración lo relees, con calma, buscando la concordancia, el significado y la explicación de lo que te ha llevado a escribir esos renglones.
Caes en la cuenta que el 90 por ciento de las veces, la inspiración ha ido ligada a un sentimiento. Un sentimiento que, a veces, casi no se ha mostrado ante tí, que permanecía oculto en tu interior esperando su momento para emprender una carrera contrarreloj y hacerte ver que no debería haber estado agazapado por tu propio ser, que es no es banal sino más importante que muchos de los sentimientos cotidianos. Y después sin pensarlo caes también en la cuenta que del 90 por ciento anterior, el 89 va siempre relacionado con sentimientos del corazón. Y no, no me refiero sólo al amor. A todo aquello que nos remueve las entrañas, nos sacude nuestro mundo y que por miedo o por desconocimiento barremos de nuestra cabeza incluso antes de pensarlo. 
El amor ha inspirado a grandes artistas, y seguro que muchos de ellos ni sabían el amor que sentían. También el Odio ha sido canal para dar luz a grandes obras. El sentimiento de lujuria puso de moda años atrás la novela rosa que hoy en día se ha modernizado, cambiando el nombre de Jazmín por el de Grey. La avaricia también ha echo escribir a más de uno, aunque casi siempre talones bancarios, cuentas en Suiza o papeles comprometedores para algún gobierno mal asesorado e igual de avaricioso. Otros sentimientos como el dolor y la pena han sembrado epitafios rítmicos y versados o han sabido hacerse hueco en grandes melodramas que han acabado en obras maestras del cine. El miedo, mi preferido. Éste ahonda en casi todos los demás sentimientos volviéndolos oscuros, sombríos y creando siniestros escritos que te sobrecogen el alma y te erizan la piel. Todos, sean cuales sean, sentimientos, inspiraciones, divinos o terrenales, soñados o vividos... todos deben ser leídos. Porque cuando uno escribe, casi sin intención de escribir, así como de sopetón, saca lo más profundo de su interior, lo más real, lo más sincero y lo más sentido. 
Recomiendo a todo el mundo que una vez por semana, sin planificarlo, cuando sienta que algo le ronda y no sabe el qué, saque tiempo para plasmar "lápiz sobre blanco", y que después lo compartan, aunque sea con un desconocido como yo.
Un saludo a todos los que hablamos con nuestra cabeza mientras escupimos palabras y frases con nuestros escritos y un saludo a todos aquellos que los leen e intentan ponerse en la situación de intentar sentir algo. 

CANCIÓN DEL DÍA: OH HAPPY DAY!! DE LA PELÍCULA SISTER ACT.

Que tengáis un buen día!!!!

miércoles, 30 de julio de 2014

SIN TI NO SOY NADA

Ínfimo, insignificante. Un microbio. Un deshecho, un desperdicio. Un mojón. Un marinero sin barco, una puta sin clientes, un camello sin droga, un Adan sin Eva, una paella sin arroz. 
No puedo entender la vida sin tí, sin tu energía, sin tu latir. No puedo vivir mi vida si no estás, sin sentirte, sin tu calor. Muero si no te escucho, muero si no te tengo. Tu me haces llorar, me haces reir, me haces amar. Tú me haces bailar, me haces correr y me haces parar. Me enseñas mi piel de pollo, me pones el nudo en la garganta, me llenas de mariposas el estómago y me escondes mis miedos. Me das confianza, serenidad. Me aceleras o me haces parar. Me das la vida que tengo, me regalas nuevos días.
Y si me fallas... No soy nada sin tí. Sin tí sería alma en pena, vagabundo en el purgatorio, el diablo en el cielo. No me dejes nunca corazón. Sigue latiendo por mí. Muéstrame que la vida no es nada sin tí.

Canción del día: SIN TI NO SOY NADA - AMARAL.



martes, 29 de julio de 2014

¿PODEMOS?

¿Hace falta que alguien nos anime a conocer de que somos capaces?
¿Hace falta que alguien nos guíe dando forma a la consecución de nuestro objetivo?
¿Es necesario que nos tutelen y adoctrinen para reconocer que podemos?
¿Seguro que en nuestro interior no hay fuerza suficiente para afrontar la realidad sin que nadie nos de cera?
Podemos, siempre  y cuando queramos. Queremos si tenemos sentimientos. Sentimos si tenemos corazón. Amamos si tenemos a quien amar, éste o no a nuestro lado. 
Podemos y somos capaces. Lo sabemos. Podemos y nadie nos puede parar. Podemos y lo conseguiremos. Sea cual sea nuestra meta en la vida. Porque si de algo puede estar orgulloso el ser humano es de tener libertad. Libertad de decir, de pensar, de expresar. Y derechos. Derechos de recibir lo justo. Derecho de ser tratado igual que a todos. Derecho a ser escuchado aún sin estar de acuerdo.Derecho a vivir, a sentir, a amar.
Podemos y queremos y sentimos y amamos. Lo sabemos y lo conseguiremos. A tu lado, en el camino, juntos, hacia la libertad. Para seguir amando, para seguir sintiendo, para seguir queriendo... Para seguir viviendo.

Y no, no es política. Es ley de vida. Es amor, es esencia, es un valor implícito en el ser humano.

Canción del día: YA NO KEDAN MAS COJONES - ESKORBUTO.

lunes, 28 de julio de 2014

Y VOLVER CON LA FRENTE MARCHITA

Tengo miedo de las noches que pobladas de recuerdos encadenen mi soñar. 
 Pero el viajero que huye tarde o temprano detiene su andar. 
 Y aunque el olvido que todo destruye haya matado mi vieja ilusión, 
 guardo escondida una esperanza humilde que es toda la fortuna de mi corazón.

Y volver. Y sentir. Y vivir. Después de tanto tiempo sin escribir, errante entre las sombras, con el alma aferrada a un dulce recuerdo que lloro otra vez. Miedo al encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse a mi vida.  Pero vuelvo, como se vuelve, aun sin quererlo al primer amor, al primer recuerdo. Para vivir, para sentir, para soñar... contigo. 

Si ya leías este blog antes, espero que sigas haciéndolo. Prometo retomarlo con el mismo corazón.
Si por el contrario lo acabas de descubrir, espero acompañarte en tus noches pobladas de recuerdos y romper juntos las cadenas que fijan nuestros sueños. Y VOLVER, Y SENTIR, Y VIVIR.

Canción del día: VOLVER, Carlos Gardel.

lunes, 2 de julio de 2012

ELENA GADEL "DE MADERA"



Audio de la entrevista concedida por Elena Gadel en exclusiva para "el día del fan", desde los estudios de Radio Cunit, por Neus Mendez.



martes, 24 de abril de 2012

LA EDUCACIÓN Y EL RESPETO.

Par todos aquellos que son padres o madres, queria dar mi felicitación. Ser padre/madre implica algo más que haber puesto un granito de arena para crear vida. Significa adquirir un plus de responsabilidad en tu vida. no siempre es fácil tomar decisiones por atras personas y más cuando esas personas dependen íntegramente de tí por unos años. El espejo en el que nos convertimos refleja todos nuestros actos, nuestro caracter, nuestra forma de afrontar los problemas, de solucionarlos, de ver la vida, de luchar, de sentir, de pedir perdon, de ser una persona que se sienta orgullosa de ver que su reflejo ha adquirido, con el tiempo, todo lo bueno que has intentado mostrarle. Lógicamente es una labor dura, sacrificada, a veces no recompensada, te asaltan las dudas sobre los posibles resultados, vives con cierto temor a no cumplir con los objetivos marcados, a no ser entendido, a ser rechazado... a ser odiado por todo lo que has intentado en nombre del "bien". Es una lástima ver como hay padres/madres que se quedan a medias, que ni tan siquiera empiezan su camino cuando asoma una nueva vida, que incluso se arrepienten o desean lo peor para esa vida a la que han contribuido a traer al mundo. Nadie dijo que fuera fácil, pero los hijos no son responsables de las inseguridades, miedos, dudas, aciertos o errores, dificultades y problemas, desganas o apatías, vicios, defectos, penas y cobardías. En un mundo en el que nos aislamos y es más fácil ser el yo individual que el yo colectivo, en un mundo donde nos preocupa nuestro propio estado del bienestar sin mirar al prójimo, a la familia, al futuro. En un mundo en el que no hay respeto, educación, buenos valores, buenas intenciones.
En ese mundo en el que da igual ser rico o pobre, haber nacido con estrella o estrellado. En ese mundo, lo más importante es ser una buena persona, tener un mínimo de educación y mucho respeto, dosis suficientes de empatía y consideración, mucho de dedicación y esfuerzo para cambiar lo que moralmente está mal, y sobretodo, en este mundo en el que, al irnos, lo único valioso que dejaremos será nuestra huella en el corazón de los que nos quieren, de los que han recibido algo bueno de tí, a los que les has ayudado, enseñado, respetado y apoyado en cada una de sus acciones, de sus decisiones, de su propia vida, con respeto, amor y educación. Ser padre o madre hoy es más que ser uno mismo, es ser un camino, una luz, un semi dios, un referente, un ídolo, .... un orgullo que sólo los que ven recogidos los frutos de su esfuerzo pueden valorar.

jueves, 5 de abril de 2012

EL AMOR DURA POCO

El amor dura lo que dura... a veces más, a veces menos. Nunca lo suficiente. Nunca lo que esperamos. El amor dura a veces una eternidad, y contra más dura, disminuye la intensidad. A veces, el amor dura un instante, fugaz, efímero, pero lo justo para sentirlo, para engancharte a él, para crearte dependencia. A veces el amor dura más allá de la muerte, más allá de lo lógico y lo sin sentido. A veces el amor se desvanece, se esfuma como el humo de un cigarrillo consumido. A veces el amor no s vuelve locos, nos cambia, nos zarandea y nos rompe nuestros esquemas. A veces, el amor, nos da seguridad, serenidad, estabilidad y conciencia. El amor.. que gran desconocido.



CANCIÓN DEL DÍA: 90 MINUTOS, de India Martinez.

miércoles, 28 de marzo de 2012

NO QUIERAS MATARME Y PEDIRME PERDON

Quererte quiero, amarte odio
Sin ti yo muero, contigo lloro
Mi amor es sufrimiento
Tu amor me da vida
Que difícil es quererte
Y lo fácil que parecía.
Y no dudes que lo intento
por mi parte cada día
Pero llega un momento
Que quererte es utopía
Mi corazón sigue vivo
Pedacitos me has dejado
Por eso queriendo sigo
Aunque no sea a tu lado
Es dificil olvidarte
Tanto como fue quererte
Porque amarte es odiarte
Pero no hasta la muerte.
Y que pena me da
Que acabe esta historia
Hay recuerdos que guardar
En un rincón de mi memoría.
Y yo seguiré en lo mío
Recondando haber querido
Queriendo no haber odiado
Queriendo quererte
Y cada uno para un lado.
La rendición fue mi salvación
La salvación de seguir queriendo
Porque aunque dolido, mi corazón
Esta listo para empezar de nuevo.



martes, 20 de marzo de 2012

LA SOMBRA DE MARTA (parte 6)

Mi mente era incapaz de ordenar el puzle que me planteaba el destino. Me encontraba en un piso de alto standing, en el barrio más caro de Barcelona, atrapado y sin salida aparentemente, en el que se había producido, casi con total seguridad, un asesinato, posiblemente de una persona que acababa de conocer esa misma mañana, pero que realmente llevaba ya un año muerta.
Seguía de pie, inmóbil, repasando las posibilidades para salir de aquella situación. Me había pellizcado en varias ocasiones como queriendo darme cuenta que no era una pesadilla, sin resultado, dolía y por lo tanto, era real. La sangre del suelo hacía rato que ya no brotaba, es más parecía como si poco a poco se fuera diluyendo, cada vez tenía menos intensidad, cada vez parecía llevar más tiempo manchando la moqueta, habiéndose secado casi por completo. Decidí que tenía que moverme, tenía que hacer algo. Durante el tiempo que había transcurrido desde mi entrada en aquel piso, caí en la cuenta que sólo había revisado salón, cocina y una parte del distribuidor, y esperanzado comencé a andar hacía otras partes de la vivienda con los ojos puestos en cada esquina, en cada puerta ,  cada ventana y cada rincón. Salí del salón y me dirigí através del pasillo distribuidor hasta la cocina. Volví a revisar la cocina y mi mirada se paró en el sobre de marmol travertino que rodeaba la isla central de trabajo, y sobre él, un taco de madera maciza que albergaba un juego de cuchillos incrustado. Sin pensarlo dos veces, mi mano asió con firmeza el de mayor dimensión, unos 25 cm de hoja afilada y reluciente, tipo hacha de cocina. Continué, con cierta sensación de seguridad que me permitió relajar los músculos, mirando en el cuarto interior de la cocina. Allí encontré otra ventana, cerrada a cal y canto. Parecía como si las hubieran sellado a conciencia. En la cocina no había ventana, ya que la renovación de aire y filtrado de humos se realizaba a través de unos conductos en el techo, tipo cocina industrial. Salí de la cocina y continué por el pasillo distribuidor llegando a la puerta cerrada de una habitación. Parapetándome en el marco y agarrando con firmeza el asa del cuchillo, abrí la puerta y miré rápidamente para volver a esconderme tras el marco con rapidez. A mis ojos les costaba asumir que les requería un esfuerzo tan grande como el que le pedía a mi mente para procesar los datos de las imágenes que captaban en décimas de segundo. Volví a repetir es vistazo rápido y logré ver una mesa escritorio con un ordenador de sobremesa, un armario estilo rústico con cortinillas en los viseles de las puertas, una silla de oficina de color negro y al fondo una especie de diván - sofá. Deduje que esa habitación es la que nos la especificaban como estudio de trabajo en las oficinas de la inmobiliaria, aunque las fotos no correspondían con exactitud de la realidad. Recordaba haber visto fotos de esa misma estancia, aunque no había ni ordenador ni silla de oficina. Tras comprobar que detrás de la puerta no había nadie, me adentré en el estudio y fui repasando todos los objetos uno por uno. Parecía raro pero sobre los muebles y decoración eché en falta la típica película de polvo que se acumulaba en las viviendas en venta y ese olor característico a habitaciones cerradas y poco ventiladas. Imaginé que alguien habia estado limpiando la vivienda antes de realizar la visita de venta. Aún con el cuchillo en la mano, me senté en la silla de oficina y comprobé el ordenador. Estaba apagado.
Repasé cables de conexión y me dí cuenta que estaba conectado mediante enrutador a conexión de red, por lo que si lograba encenderlo podía enviar un mensaje de ayuda a alguien. Me afané en poner en orden mis conocimientos de informática tratando de todas las maneras posibles arracar el ordenador, sin éxito. Me recosté sobre la silla y miré fijamente la pantalla. El cuchillo se había quedado a un lado del teclado ya que tube que utilizar ambas manos para recorrer cables y conexiones. Allí sentado, mirando el negro infinito del reflejo de la pantalla, mi subconsciente empezó a decirme que estaba perdido, que no había salida, que todo acabaría pronto y no de muy buena manera. Allí, perdido y abstraido en mis pensamientos, y con la mirada perdida en la pantalla plana de sobremesa, se me encendió, de pronto, el instinto de alarma. Habría sido mi imaginación o la traición de mi subsconciente pero en el reflejo de la pantalla había visto moverse una de las puertas del armario que estaba situado detrás de mí. Sin dejar de mirar el reflejo en la pantalla, ahora lo veía perfectamente, la puerta derecha del armario se había entreabierto, sola. Localicé el cuchillo con el rabillo del ojo a la izquierda del teclado, y de un brincó giré hacia la izquierda permitiendo que mi mano diestra afianzará el arma blanca y con el objetivo de quedar frente al armario avancé dos pasos y sin pensarlo abrí rapidamente la puerta. No había nada, nada de nada. Ni ropa ni zapatos, ni bolsos, ni complementos, ni chaquetones, ni nada. Vacio completamente. Volví a cerrar, asegurámdome de encajar ambas hojas de las puertas para no sufrir otro susto. Dejé caer los brazos y me esigne pensando que la situación me estaba haciendo perder la cabeza. Me dirigía a la puerta cuando de repente la pantalla del ordenador se encendió, emitiendo esa cálida luz azul blanquecina. Por fin un golpe de suerte. Volví sobre mis pasos y me senté de nuevo en la silla, y entonces, el azul de inicio se tornó negro, y de los negros salieron grises, pixelados, como una mala grabación de cámara de seguridad, con muy mal contraste y saturación de blancos, pero en el que lograba distinguirse la imagen... la imagen de la misma habitación en la que me encontraba, y conmigo en esa imagen sentado en la misma silla, mirando el ordenador mientras la puerta del armario se volvía a abrir lentamente. Mientras veía las imágenes mi mente no sabía si debía ordenar a mis músculos que giraran mi cabeza para comprobar el armario o que continuaran obligándose a mirar la pantalla. De pronto, acabó de abrirse la puerta y ví salir una sombra, algo raro de definir pero que me estremeció el alma. Algo que me dejó helado. Y después se apagó la pantalla de nuevo, volviendo al negro infinito, con el reflejo de mi cara clavando mis absortos ojos en ella... y viendo el reflejo del armario a mis espaldas..... con las puertas abiertas.

jueves, 15 de marzo de 2012

IT'S GOOD TO BE IN LOVE

- Alguien una vez dijo, hay una diferencia entre un fracaso… y un fiasco.
- Cualquier tonto puede fracasar, pero un fiasco es un desastre de proporciones míticas. Un fiasco es un cuento relatado a otros que los hace sentirse más vivos porque no les pasó a ellos.

Estas son un par de frases de una de las películas que hoy os recomiendo (TDT canal NOVA 22:15). Una de esas historias que te enseña las cosas de la vida, lo bueno y lo malo, el amor y el odio, y la importancia de los pequeños detalles. Espero que os guste y que al igual que yo, contengais las lagrimillas, eso os ayudará a decirle a vuestro corazón que seguis viviendo.

miércoles, 14 de marzo de 2012

YO SOY YO, PORQUE YO LO VALGO.

Hoy me he encontrado con un conocido de la infancia. Le perdí la pista a los 18 años, va a hacer casi 20 años que no sabía nada de él. Oscar, que así se llama, me ha sorprendido gratamente. Mis recuerdos sobre él eran bastante concisos. Era el típico chico al que todo el mundo dejaba de lado, el raro, el callado, el marginado. Aquel sobre el que recaían la mayoría de las bromas y novatadas. El mudo, el que nunca se enfadaba, el que nadie acompañaba al cole, el que no invitaban a los cumpleaños, el último en ser elegido en los juegos de equipo, el que no vino a ninguna excursión escolar, ni tan siquiera al viaje de fin de curso. El que cuando comenzó la secundaria, el bachillerato, no había desarrollado su crecimiento, el virgen, el que nunca se había peleado con nadie, … En fin, lo recordaba como ese chico que a todos daba lástima pero del que todos se aprovechaban.
Pues bien, hoy hemos cruzado nuestros caminos después de tantos años, y como ya he dicho me ha sorprendido porque ya no era el mismo chico de la infancia. Para empezar me ha costado reconocerlo físicamente, de escuálido y desnutrido jovencito a armario ropero de 2 por 2. Pero mi sorpresa ha sido mayor cuando al saludarnos, hemos comenzado a charlar sobre las idas y venidas de los años. Me ha contado como su vida ha ido cambiando casi sin darse cuenta. Que no ha sido un cambio premeditado ni buscado. Se había producido en él un cambio, a todos los niveles, paulatinamente, sin esfuerzos, pero siendo consciente que había llegado su hora. En la actualidad ejerce de jefe en una empresa de reformas y decoración de casas de alto standing. Y me contaba, entre risas, la suerte que ha tenido desde ya hace una decena de años. Me decía que ha sido consciente de cómo pasó su infancia, que a veces le habían entrado ganas de matarnos a todos, pero que reprimía sus locuras centrándose en convencerse a sí mismo que era diferente a los demás. Explicaba que tardó tiempo en darse cuenta que debía conformarse con ser el raro, el distinto a los demás, el apartado y apestado. Pero que en el mismo momento en que aceptó quien era se le abrieron los ojos a la vida. Entendió que debía aceptar quien era y como era para poder mejorar cada día. Entendió que debía abrirse camino siendo quien era, no queriendo ser como los demás, y que a partir de ahí todo le fue saliendo rodado.
“He tenido mucha suerte en la vida” decía, para añadir “quien lo hubiera dicho hace 30 años”. Hemos compartido un buen rato, me he sentido cómodo charlando y hemos intercambiado teléfonos por si algún día nos apetecía quedar, pero de vuelta a mi normalidad, me he dado cuenta que las pequeñas cosas son las que más importancia tienen, aunque no las veamos, aunque no las aceptemos. Se tiene que haber caído antes de aprender a levantarse. Oscar me ha recordado que tiene más merito conseguir las cosas siendo tal y como uno es que tener de todo sin ser nadie.
Gracias Oscar por ese ratito filosófico que me has hecho pasar.