lunes, 2 de julio de 2012

ELENA GADEL "DE MADERA"



Audio de la entrevista concedida por Elena Gadel en exclusiva para "el día del fan", desde los estudios de Radio Cunit, por Neus Mendez.



martes, 24 de abril de 2012

LA EDUCACIÓN Y EL RESPETO.

Par todos aquellos que son padres o madres, queria dar mi felicitación. Ser padre/madre implica algo más que haber puesto un granito de arena para crear vida. Significa adquirir un plus de responsabilidad en tu vida. no siempre es fácil tomar decisiones por atras personas y más cuando esas personas dependen íntegramente de tí por unos años. El espejo en el que nos convertimos refleja todos nuestros actos, nuestro caracter, nuestra forma de afrontar los problemas, de solucionarlos, de ver la vida, de luchar, de sentir, de pedir perdon, de ser una persona que se sienta orgullosa de ver que su reflejo ha adquirido, con el tiempo, todo lo bueno que has intentado mostrarle. Lógicamente es una labor dura, sacrificada, a veces no recompensada, te asaltan las dudas sobre los posibles resultados, vives con cierto temor a no cumplir con los objetivos marcados, a no ser entendido, a ser rechazado... a ser odiado por todo lo que has intentado en nombre del "bien". Es una lástima ver como hay padres/madres que se quedan a medias, que ni tan siquiera empiezan su camino cuando asoma una nueva vida, que incluso se arrepienten o desean lo peor para esa vida a la que han contribuido a traer al mundo. Nadie dijo que fuera fácil, pero los hijos no son responsables de las inseguridades, miedos, dudas, aciertos o errores, dificultades y problemas, desganas o apatías, vicios, defectos, penas y cobardías. En un mundo en el que nos aislamos y es más fácil ser el yo individual que el yo colectivo, en un mundo donde nos preocupa nuestro propio estado del bienestar sin mirar al prójimo, a la familia, al futuro. En un mundo en el que no hay respeto, educación, buenos valores, buenas intenciones.
En ese mundo en el que da igual ser rico o pobre, haber nacido con estrella o estrellado. En ese mundo, lo más importante es ser una buena persona, tener un mínimo de educación y mucho respeto, dosis suficientes de empatía y consideración, mucho de dedicación y esfuerzo para cambiar lo que moralmente está mal, y sobretodo, en este mundo en el que, al irnos, lo único valioso que dejaremos será nuestra huella en el corazón de los que nos quieren, de los que han recibido algo bueno de tí, a los que les has ayudado, enseñado, respetado y apoyado en cada una de sus acciones, de sus decisiones, de su propia vida, con respeto, amor y educación. Ser padre o madre hoy es más que ser uno mismo, es ser un camino, una luz, un semi dios, un referente, un ídolo, .... un orgullo que sólo los que ven recogidos los frutos de su esfuerzo pueden valorar.

jueves, 5 de abril de 2012

EL AMOR DURA POCO

El amor dura lo que dura... a veces más, a veces menos. Nunca lo suficiente. Nunca lo que esperamos. El amor dura a veces una eternidad, y contra más dura, disminuye la intensidad. A veces, el amor dura un instante, fugaz, efímero, pero lo justo para sentirlo, para engancharte a él, para crearte dependencia. A veces el amor dura más allá de la muerte, más allá de lo lógico y lo sin sentido. A veces el amor se desvanece, se esfuma como el humo de un cigarrillo consumido. A veces el amor no s vuelve locos, nos cambia, nos zarandea y nos rompe nuestros esquemas. A veces, el amor, nos da seguridad, serenidad, estabilidad y conciencia. El amor.. que gran desconocido.



CANCIÓN DEL DÍA: 90 MINUTOS, de India Martinez.

miércoles, 28 de marzo de 2012

NO QUIERAS MATARME Y PEDIRME PERDON

Quererte quiero, amarte odio
Sin ti yo muero, contigo lloro
Mi amor es sufrimiento
Tu amor me da vida
Que difícil es quererte
Y lo fácil que parecía.
Y no dudes que lo intento
por mi parte cada día
Pero llega un momento
Que quererte es utopía
Mi corazón sigue vivo
Pedacitos me has dejado
Por eso queriendo sigo
Aunque no sea a tu lado
Es dificil olvidarte
Tanto como fue quererte
Porque amarte es odiarte
Pero no hasta la muerte.
Y que pena me da
Que acabe esta historia
Hay recuerdos que guardar
En un rincón de mi memoría.
Y yo seguiré en lo mío
Recondando haber querido
Queriendo no haber odiado
Queriendo quererte
Y cada uno para un lado.
La rendición fue mi salvación
La salvación de seguir queriendo
Porque aunque dolido, mi corazón
Esta listo para empezar de nuevo.



martes, 20 de marzo de 2012

LA SOMBRA DE MARTA (parte 6)

Mi mente era incapaz de ordenar el puzle que me planteaba el destino. Me encontraba en un piso de alto standing, en el barrio más caro de Barcelona, atrapado y sin salida aparentemente, en el que se había producido, casi con total seguridad, un asesinato, posiblemente de una persona que acababa de conocer esa misma mañana, pero que realmente llevaba ya un año muerta.
Seguía de pie, inmóbil, repasando las posibilidades para salir de aquella situación. Me había pellizcado en varias ocasiones como queriendo darme cuenta que no era una pesadilla, sin resultado, dolía y por lo tanto, era real. La sangre del suelo hacía rato que ya no brotaba, es más parecía como si poco a poco se fuera diluyendo, cada vez tenía menos intensidad, cada vez parecía llevar más tiempo manchando la moqueta, habiéndose secado casi por completo. Decidí que tenía que moverme, tenía que hacer algo. Durante el tiempo que había transcurrido desde mi entrada en aquel piso, caí en la cuenta que sólo había revisado salón, cocina y una parte del distribuidor, y esperanzado comencé a andar hacía otras partes de la vivienda con los ojos puestos en cada esquina, en cada puerta ,  cada ventana y cada rincón. Salí del salón y me dirigí através del pasillo distribuidor hasta la cocina. Volví a revisar la cocina y mi mirada se paró en el sobre de marmol travertino que rodeaba la isla central de trabajo, y sobre él, un taco de madera maciza que albergaba un juego de cuchillos incrustado. Sin pensarlo dos veces, mi mano asió con firmeza el de mayor dimensión, unos 25 cm de hoja afilada y reluciente, tipo hacha de cocina. Continué, con cierta sensación de seguridad que me permitió relajar los músculos, mirando en el cuarto interior de la cocina. Allí encontré otra ventana, cerrada a cal y canto. Parecía como si las hubieran sellado a conciencia. En la cocina no había ventana, ya que la renovación de aire y filtrado de humos se realizaba a través de unos conductos en el techo, tipo cocina industrial. Salí de la cocina y continué por el pasillo distribuidor llegando a la puerta cerrada de una habitación. Parapetándome en el marco y agarrando con firmeza el asa del cuchillo, abrí la puerta y miré rápidamente para volver a esconderme tras el marco con rapidez. A mis ojos les costaba asumir que les requería un esfuerzo tan grande como el que le pedía a mi mente para procesar los datos de las imágenes que captaban en décimas de segundo. Volví a repetir es vistazo rápido y logré ver una mesa escritorio con un ordenador de sobremesa, un armario estilo rústico con cortinillas en los viseles de las puertas, una silla de oficina de color negro y al fondo una especie de diván - sofá. Deduje que esa habitación es la que nos la especificaban como estudio de trabajo en las oficinas de la inmobiliaria, aunque las fotos no correspondían con exactitud de la realidad. Recordaba haber visto fotos de esa misma estancia, aunque no había ni ordenador ni silla de oficina. Tras comprobar que detrás de la puerta no había nadie, me adentré en el estudio y fui repasando todos los objetos uno por uno. Parecía raro pero sobre los muebles y decoración eché en falta la típica película de polvo que se acumulaba en las viviendas en venta y ese olor característico a habitaciones cerradas y poco ventiladas. Imaginé que alguien habia estado limpiando la vivienda antes de realizar la visita de venta. Aún con el cuchillo en la mano, me senté en la silla de oficina y comprobé el ordenador. Estaba apagado.
Repasé cables de conexión y me dí cuenta que estaba conectado mediante enrutador a conexión de red, por lo que si lograba encenderlo podía enviar un mensaje de ayuda a alguien. Me afané en poner en orden mis conocimientos de informática tratando de todas las maneras posibles arracar el ordenador, sin éxito. Me recosté sobre la silla y miré fijamente la pantalla. El cuchillo se había quedado a un lado del teclado ya que tube que utilizar ambas manos para recorrer cables y conexiones. Allí sentado, mirando el negro infinito del reflejo de la pantalla, mi subconsciente empezó a decirme que estaba perdido, que no había salida, que todo acabaría pronto y no de muy buena manera. Allí, perdido y abstraido en mis pensamientos, y con la mirada perdida en la pantalla plana de sobremesa, se me encendió, de pronto, el instinto de alarma. Habría sido mi imaginación o la traición de mi subsconciente pero en el reflejo de la pantalla había visto moverse una de las puertas del armario que estaba situado detrás de mí. Sin dejar de mirar el reflejo en la pantalla, ahora lo veía perfectamente, la puerta derecha del armario se había entreabierto, sola. Localicé el cuchillo con el rabillo del ojo a la izquierda del teclado, y de un brincó giré hacia la izquierda permitiendo que mi mano diestra afianzará el arma blanca y con el objetivo de quedar frente al armario avancé dos pasos y sin pensarlo abrí rapidamente la puerta. No había nada, nada de nada. Ni ropa ni zapatos, ni bolsos, ni complementos, ni chaquetones, ni nada. Vacio completamente. Volví a cerrar, asegurámdome de encajar ambas hojas de las puertas para no sufrir otro susto. Dejé caer los brazos y me esigne pensando que la situación me estaba haciendo perder la cabeza. Me dirigía a la puerta cuando de repente la pantalla del ordenador se encendió, emitiendo esa cálida luz azul blanquecina. Por fin un golpe de suerte. Volví sobre mis pasos y me senté de nuevo en la silla, y entonces, el azul de inicio se tornó negro, y de los negros salieron grises, pixelados, como una mala grabación de cámara de seguridad, con muy mal contraste y saturación de blancos, pero en el que lograba distinguirse la imagen... la imagen de la misma habitación en la que me encontraba, y conmigo en esa imagen sentado en la misma silla, mirando el ordenador mientras la puerta del armario se volvía a abrir lentamente. Mientras veía las imágenes mi mente no sabía si debía ordenar a mis músculos que giraran mi cabeza para comprobar el armario o que continuaran obligándose a mirar la pantalla. De pronto, acabó de abrirse la puerta y ví salir una sombra, algo raro de definir pero que me estremeció el alma. Algo que me dejó helado. Y después se apagó la pantalla de nuevo, volviendo al negro infinito, con el reflejo de mi cara clavando mis absortos ojos en ella... y viendo el reflejo del armario a mis espaldas..... con las puertas abiertas.

jueves, 15 de marzo de 2012

IT'S GOOD TO BE IN LOVE

- Alguien una vez dijo, hay una diferencia entre un fracaso… y un fiasco.
- Cualquier tonto puede fracasar, pero un fiasco es un desastre de proporciones míticas. Un fiasco es un cuento relatado a otros que los hace sentirse más vivos porque no les pasó a ellos.

Estas son un par de frases de una de las películas que hoy os recomiendo (TDT canal NOVA 22:15). Una de esas historias que te enseña las cosas de la vida, lo bueno y lo malo, el amor y el odio, y la importancia de los pequeños detalles. Espero que os guste y que al igual que yo, contengais las lagrimillas, eso os ayudará a decirle a vuestro corazón que seguis viviendo.

miércoles, 14 de marzo de 2012

YO SOY YO, PORQUE YO LO VALGO.

Hoy me he encontrado con un conocido de la infancia. Le perdí la pista a los 18 años, va a hacer casi 20 años que no sabía nada de él. Oscar, que así se llama, me ha sorprendido gratamente. Mis recuerdos sobre él eran bastante concisos. Era el típico chico al que todo el mundo dejaba de lado, el raro, el callado, el marginado. Aquel sobre el que recaían la mayoría de las bromas y novatadas. El mudo, el que nunca se enfadaba, el que nadie acompañaba al cole, el que no invitaban a los cumpleaños, el último en ser elegido en los juegos de equipo, el que no vino a ninguna excursión escolar, ni tan siquiera al viaje de fin de curso. El que cuando comenzó la secundaria, el bachillerato, no había desarrollado su crecimiento, el virgen, el que nunca se había peleado con nadie, … En fin, lo recordaba como ese chico que a todos daba lástima pero del que todos se aprovechaban.
Pues bien, hoy hemos cruzado nuestros caminos después de tantos años, y como ya he dicho me ha sorprendido porque ya no era el mismo chico de la infancia. Para empezar me ha costado reconocerlo físicamente, de escuálido y desnutrido jovencito a armario ropero de 2 por 2. Pero mi sorpresa ha sido mayor cuando al saludarnos, hemos comenzado a charlar sobre las idas y venidas de los años. Me ha contado como su vida ha ido cambiando casi sin darse cuenta. Que no ha sido un cambio premeditado ni buscado. Se había producido en él un cambio, a todos los niveles, paulatinamente, sin esfuerzos, pero siendo consciente que había llegado su hora. En la actualidad ejerce de jefe en una empresa de reformas y decoración de casas de alto standing. Y me contaba, entre risas, la suerte que ha tenido desde ya hace una decena de años. Me decía que ha sido consciente de cómo pasó su infancia, que a veces le habían entrado ganas de matarnos a todos, pero que reprimía sus locuras centrándose en convencerse a sí mismo que era diferente a los demás. Explicaba que tardó tiempo en darse cuenta que debía conformarse con ser el raro, el distinto a los demás, el apartado y apestado. Pero que en el mismo momento en que aceptó quien era se le abrieron los ojos a la vida. Entendió que debía aceptar quien era y como era para poder mejorar cada día. Entendió que debía abrirse camino siendo quien era, no queriendo ser como los demás, y que a partir de ahí todo le fue saliendo rodado.
“He tenido mucha suerte en la vida” decía, para añadir “quien lo hubiera dicho hace 30 años”. Hemos compartido un buen rato, me he sentido cómodo charlando y hemos intercambiado teléfonos por si algún día nos apetecía quedar, pero de vuelta a mi normalidad, me he dado cuenta que las pequeñas cosas son las que más importancia tienen, aunque no las veamos, aunque no las aceptemos. Se tiene que haber caído antes de aprender a levantarse. Oscar me ha recordado que tiene más merito conseguir las cosas siendo tal y como uno es que tener de todo sin ser nadie.
Gracias Oscar por ese ratito filosófico que me has hecho pasar.

martes, 13 de marzo de 2012

FRIKADAS

De vez en cuando no está mal ser un friki. Hacer frikadas es sinónimo de hacer tonterias, boberías, con la intención de quien lo haga se divierta, aunque para el resto sea una ridiculez. La mayoría de nosotros hemos sido un poco frikis cuando nos hemos bebido un par de copas de más. O cuando nos encontramos en una reunión familiar tensa, tipo cena fin de año con la family, nos volvemos frikis, sacamos nuestro instinto de la sin-vergüenza y nos reímos, principalmente de nosostros mismos, aunque nuestra intención es reirnos de todo lo que nos rodea. Todos tenemos un lado friki, frikiserialover, frikiinformático, frikicinéfilo, frikiamoroso-empalagoso, frikimangadibujosanimados, frikimemetotoladrogaquepillo, frikideportista,... pero a mi lo que más me gusta es ser frikisexoadicto... en definitiva, todos tenemos un friki dentro.

Canción del día:  SuperFreak mix Can't Touch This... a ver quien no bailó como MC Hammer o Rick James!!!!! frikis!!!!