miércoles, 29 de febrero de 2012

RICOS Y POBRES

El mundo con dinero es una selva de depredadores. El mundo sin dinero es una prueba de supervivencia en esa jungla hostil. Mientras los adinerados juegan a comprar y vender, los pobres juegan a jugarse la vida. Las libertades y los derechos son directamente proporcionales a la cantidad de dinero que acumula una persona, mientras que los deberes son indirectamente proporcionales. El rico se cree que todo se compra y el pobre se cree que puede venderlo todo, incluso su vida... Los que más tienen más quieren y comercian con ello, el que no tiene nada solo quiere lo necesario y trueca lo único que tiene, alquila su cuerpo al peor postor o prostitulle sus principios por hacer cosas que en otros derroteros sería incapaz. Todo por un atajo de papeles, unas cifras, unas monedas, unos valores, unos activos bien guardados que nunca se pierden, siempre vuelven a los mismos montones, la banca gana. Y vivir de la hipocresía del rico que ayuda a organizaciones no gubernamentales con la finalidad de blanquear parte de su capital, o realizar mínimas donaciones que le repercutirán máxima ganancia en publicidad, prestigio y captación de nuevos fondos. Tiburones del mar de los negocios, visionarios de apuesta asegurada, jugadores con ases en la manga, tramposos de faroles efectivos,... todos tienen como objetivo seguir siendo ellos mismos, para que los demás nunca puedan ser como ellos. Así pues, el pobre siempre será la sardina en sus fauces, marioneta de su propio destino, sparring saco de golpes, ignorantes almas en pena que morirán con lágrimas de sufrimiento y la cabeza bien alta.

CANCIÓN DE HOY: " MONEY FOR NOTHING".
PREGUNTAROS HOY:  ¿Que pasaría si los que menos tenemos pudiéramos gestionar lo que tienen los demás?¿Sería un mundo más equitativo o el vil dinero nos convertiría a nosotros en los nuevos depredadores?

lunes, 27 de febrero de 2012

MIS RECUERDOS DEL COLEGIO

Papá, tu cuando ibas al colegio, ¿te ponían muchos deberes?.
Esa pregunta ha removido en mi interior unos recuerdos que creía casi olvidados. He recordado a todos y cada uno de mi profesores de primero a octavo de EGB, a mis compañeros de clase y las rivalidades con otras clases, las asignaturas, los recreos, los bocadillos para el almuerzo, los uniformes, las batas, los castigos con golpes de regla, libros en cruz o páginas y páginas de copia la frase que se le antojara al profesor. He recordado las pesadas mochilas cargadas de libros, los exámenes de control semanal, los exámenes por sorpresa de los lunes (que por ser siempre los lunes dejaban de ser sorpresa), la hora de repaso como castigo, las excursiones donde nos llevaban como cabras, los dichosos problemas de matemáticas, las clases de inglés cuando España era espanglish, el innombrable latín, las hojas de cálculo, las ciencias naturales, la pre-tecnología y proyectos, el dibujo lineal, la religión obligatoria, la geografía e historia, la literatura, las ciencias sociales, las clases de música, las temidas clases de gimnasia en el polideportivo y las jodidas extraescolares Karate-Judo o Voleibol. Pero sobretodo he recordado que la enseñanza de antes no era tan mala pese a los malos recuerdos. La mayoría de los que hoy tenemos hijos en edad escolar podemos comprobar que, dejando de lado algunas maneras de los profesores, las materias entraban y se entendían, la preparación escolar era aceptable. Nos sabíamos al dedillo las tablas de multiplicar, la lista de los reyes godos, las comunidades y provincias de España, los ríos y sus afluentes, las capitales de países de todo el mundo, a veces hasta con canciones que nos ayudaban a recordar... Preguntarle a vuestros hijos o hijos de amigos por algún afluente del Ebro, o cual es la capital de Finlandia, o los escritores de la generación del 27, ... y quien no leyó varios libros durante cada año para trabajos de literatura o tubo que hacer un experimento con motores de 12V, volcanes en erupción o juegos de poleas. En fin... le contesté a mi hijo, SI, muchos deberes. Espero que los que te pongan a tí te ayuden casi tanto como lo han echo conmigo... aunque tenga malos recuerdos, mereció la pena.
Y como recuerdo de aquellos años, de los primeros amores, de los viajes de fin de curso y las fiestas de colegio... LA CANCIÓN DEL DÍA: "TE VÍ CORRER", de Tennessee.

domingo, 26 de febrero de 2012

EL AMOR ES UNA MIERDA

Llevaba tiempo queriendo sacarlo fuera. El dolor era insoportable y cada vez que lo intentaba, el corazón se le aceleraba, se le perlaba la frente de sudor y al final tenía que volver por donde habia venido, rojo como un tomate. Se le había formado un nudo en el estomago cada vez que quería expulsar eso que llevaba dentro. De echo sabía que le costaría horrores, pero no le quedaba más remedio. La situación se había convertido en un problema, un problema que podía incluso acabar con su salud. Lo cierto es que mucho tiempo antes, había sido feliz. Se había llenado de sensaciones, emociones y placeres. Pero poco a poco se dio cuenta que algo no funcionaba, algo no iba bien. No digería bien aquella incómoda situación. Y aunque se había preparado a conciencia para poder acabar de la mejor manera posible, tenía sus dudas, sus miedos. Sabía que le costaría sangre, sudor y lágrimas. Pero debía intentarlo una vez más, así que se plantó delante, se sentó y sin más miramiento comenzó con su ceremonioso ritual. Comenzar era lo que más costaba. Con todo el esfuerzo del mundo se dio cuenta que iba por buen camino, comenzaba a surgir efecto tanta preparación, tanto esfuerzo y sobre todo tanta voluntad de acabar de una vez por todas. Al final, como imaginó, se libró de todo aquello y se sintió mucho mejor, más aliviado, más libre, más cómodo. Y mientras tiraba de la cadena sin mirarlo, se dijo a si mismo... un día más conmigo y habría terminado por cojerte cariño.

viernes, 24 de febrero de 2012

DÍA DE MOQUILLO, SESIÓN DE CINE

Maldita cascada de gotas líquidas que emana de mis fosas nasales, maldita plaga de bacterias y virus legionarios que atacan sin piedad cada una de mis neuronas. Me siento decaido, flojo y sin ganas de nada. He gastado las reservas de celulosa de mi casa, del trabajo y del bazar chino más próximo. La visita médica, como siempre, no es urgente. El servicio está colapsado aunque te estes muriendo. Los ojos se me van a salir en uno de mis estornudos, me lloran sin motivo y me escuecen los labios y nariz. Vamos, que estoy echo un desastre. Y cuando me pasa esto, por suerte no muy frecuentemente, sigo un mismo ritual: manta, sofá, pañuelos, mucho líquido y sesión de películas antiguas. Hoy me he programado Cantando bajo la lluvia y Siete novias para siete hermanos. Dos musicales que me haran viajar en el tiempo, y posiblemente acaben sumiéndome en un sueño placentero. Así que apaguen las luces que comienza la sesión.

CANCIÓN DEL DÍA: "Singing in the rain".




jueves, 23 de febrero de 2012

LA SOMBRA DE MARTA (parte 4)

No fui consciente de cuanto tiempo pasé acuclillado en el pasillo, inmobilizado por un miedo que asaltó mi cuerpo sin permiso. La verdad es que después de escuchar el segundo grito hubo silencio. Con más esfuerzos de la cuenta me obligué a levantarme y muy lentamente, con la espalda pegada a la pared del pasillo, me dirigí hacia el salón principal. Al llegar a la puerta del salón aprecié que la ventana desde la que Mayte observaba las vistas se encontraba cerrada, incluso la persiana de aluminio había sido bajada, con lo que la iluminación del salón se limitaba a los pequeños reflejos que entraban por las fisuras entre sus lamas. Intenté accionar el interruptor de la luz, pero no funcionaba. Repetí la operación como si por arte de magia en uno de los clicks se encendiera. No me consideraba una persona miedosa, es más, siempre había alardeado de ser valiente, pero en esta ocasión me era casi imposible controlar los ataques histéricos que el miedo producía en mi mente. Sin atreverme a entrar en el salón y utilizando la inexistente iluminación del mismo, repasé el suelo de punta a punta esperando encontrar un bulto que me recordara la figura de Mayte, quien sabe si herida o algo peor. Pero no, en el comedor no parecía que hubiera nadie. Como sí quien fuera el que hubiera atacado a Mayte la hubiera arrastrado hasta la puerta principal, saliendo por ella y obviando mi presencia. El pasillo por suerte continuaba iluminado gracias a un plafón estilo victoriano colgado de la pared más alejada del salón, pasada la distribución de cocina y aseo. Me dirigía a la puerta principal para comprobar que no hubiera nadie en el descansillo. Mi torpeza y mis nervios me hicieron tropezar con un recibidor clásico que a punto estubo de hacerme dar de bruces contra la entrada, pero conseguí guardar la verticalidad milagrosamente agarrándome al pomo. El tropezón hizo que dejara caer parte del peso de mi cuerpo sobre el pomo y mi mano lo giró sin exito. La puerta principal ni se movió. Estaba cerrada. De nuevo me asaltó la angustia, los miedos y las dudas. Volví a repasarme los bolsillos buscando la maldita llave de la puerta y comprobé que, al igual que mi teléfono móvil, habían desaparecido. No podía ser casualidad. Las llaves no las había sacado para abrir puesto que la puerta estaba abierta. Hubiera escuchado el ruido del juego de llaves al caer aunque lo hubieran echo sobre el suelo enmoquetado. Me dí cuenta que tampoco llevaba en mis bolsillos el paquete de tabaco rubio, ni mi cartera. Lo único que encontré en lo profundo de mi pantalón fue el mechero y dos monedas de veinte céntimos que me sobraron al comprar el tabaco. Comencé a pensar que estaba soñando y que despertaría de esa pesadilla de un momento a otro. Y allí seguía ante la puerta de entrada. De pronto se iluminó el salón a mi espalda. Como si después de un corte de fluido eléctrico hubieran levantado los magnetotérmicos del contador.
Me giré, despacio, observando que la araña de crista que pendía sobre la mesa del comedor brillaba por la luz que desprendían sus cuatro bombillas halógenas. Sin pensar, como hipnotizado, me adentré en el salón agradeciendo la luz. Y entonces lo ví. Un charco de sangre había teñido el suelo del salón, junto a la ventana donde se encontraba Mayte. Sangre, sangre fresca no coagulada, pero nada más. Ni cuerpo ni rastro, ni gotas de salpicadura, ni huellas de pisadas, ni vestigios de lo que había pasado. En ese momento saqué de mi interior mi lado más racional. Se había cometido un crimen. Yo estaba encerrado. El autor del crimen podría seguir cerca. Debía llamar a la policía, a mi jefe, avisar a los vecinos, dar la voz de alarma,... y no sabía por donde empezar.

CONTINUARÁ.....

SOY COMO MIKE JAGGER

Me considero una persona poco agraciada, como se suele decir, del montón (lo que no se es de cual monton o quien amontona). Algo de sobrepeso aunque ágil. Pronunciada calvicie tipo cura-monaguillo, aunque si eres más bajo de estatura que yo apenas se nota. Mis ojos no son de un color especial (oh, tiene los ojos verdes, o azules,...), son color marron normal tirando oscuro, aunque siempre queda bien decir que son color miel. No tengo tableta de chocolate en mi abdomen, más bien tengo la fábrica de NESTLÉ metida dentro. Me crecen unos pelos en las cejas muy rígidos, parecidos a las cerdas de los cepillos de dientes. Soy bastante inverbe, no me crece demasiado bello en el cuerpo, y el que me crece aquí o allí está bastante mal repartido.
 Hago esfuerzos preocupándome por mi aspecto, me suelo rasurar lo que sobra, vestir correctamente para no empeorar mi imagen, peinarme lo mejor que puedo (generalmente pelito corto y flequillo de punta, me hace parecer más alto y disimula la calvicie), llevo una correcta higiene, me cuido la manicura y me preocupo bastante de mi dentadura (de la cual estoy muy orgulloso, pues nunca he visitado un dentista y no he tenido problemas, es más tengo los dientes mucho mejor y más sanos que la mayoría de gente de mi edad),... en fin, que como dice el refrán, aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Y no puedo cambiar lo que soy, si un caso puedo mejorar algo. Pero aunque me cueste mirarme a los espejos, hay una cosa que no puedo evitar... me gusta moverme como Jagger, el cual tampoco era muy agraciado pero al igual que yo, cuando nos movemos tenemos nuestro punto showman.. y eso nos encanta.. así que acompáñenme amigos que pronto llega el viernes y hay que ir calentando esos cuerpos...
TEMA DEL DÍA: "Moves like Jagger" de Maroon 5 y Cristina Aguilera...... A bailarrrrrrrrrr!!!!

miércoles, 22 de febrero de 2012

CUANDO LO SIENTO NO SIRVE DE NADA

Dos palabras: "lo siento". Cuesta tanto decirlo a veces, otras se dice fácilmemte, a la ligera. Cuando es de las primeras, duele. Cuando es de las segundas, le duele a quien lo escucha. La primera sale de dentro, como con arcadas, entre lágrimas. La segunda sale por salir, como eacupiendo, entre risas estúpidas. Lo siento de verdad, lo siento de corazón, lo siento te lo juro, y lo siento tanto que he dejado de sentirlo. Después de muchos lo siento me he dado cuenta que me sobran las disculpas, me sobran las palabras. No quiero hacer daño, pero tampoco puedo decir lo siento. Esta vez no, se acabó el dolor. No me esperes que no regreso, todos tenemps nuestro propio corazón, y el mio se cansó de disculpas que le duelen más a él. Esta vez no intentes matarlo y querer que te pida perdón.

CANCIÓN DEL DÍA: "ESTA VEZ NO"  de Manuel Carrasco. (pedazo de letra tiene la canción)

martes, 21 de febrero de 2012

YA NO TENGO MIEDO

Miedo al fracaso. Miedo a no admitir mis errores. Miedo a que se acabe. Miedo a lo que vendrá después. Mundo desconocido que no deseas pero que anhelas. Sueños que se han roto y dan paso a pesadillas. Deseos de un cambio que nunca se produce. Destino cruel que puso sobre mi espalda el peso del mundo. Cualquier camino será difícil recorrer. Cualquier decisión marcará mi vida aunque ésta ya este marcada a fuego. Por que el amor que me abrasaba ya no quema, sólo escuece. Lo más difícil es seguir sabiendo lo que sabes. Lo más difícil es elegir sin saber que elegir. Seguir en la brecha y morir en el intento o soltar las manos de ese clavo que nos quema el corazón, nos mata el alma. Se apaga, se marchita y se puede evitar, por más lumbre que intente buscar, por más mimo que ponga, nuestro amor va en decadencia, nuestro amor vive sus últimos días. 
Nuestro amor será el amor que nunca fue, será el amor que quisimos y nunca tuvimos, será el amor que  nos dimos sin darnos a nosotros mismos. Por suerte, nuestro amor también me ha enseñado a no tener miedo.
Canción del día: temazo de Pablo Alborán: "MIEDO".